Fismuler Andorra, la esencia de Fismuler aún más internacional

Fismuler tiene ganas de viajar, de darse a conocer en otros lugares. Primero fue la vecina Portugal, con la apertura de Fismuler en Lisboa. Ahora le ha llegado el turno a Andorra, donde desde el 22 de diciembre estamos cocinando en los fogones del Hotel Casa Serras, un lugar único por su ubicación en el centro de Andorra La Vella, por su gusto y por su intención de cuidar a visitantes y locales.

Hemos abierto en “momento especialmente propicio”, como recoge Europa Press, “con Andorra la Vella viviendo una etapa de eclosión y crecimiento que atrae turismo de calidad, consolidándose como un destino de montaña con vida durante todo el año”. Y en un espacio singular, el Hotel Casa Serras. ¿Por qué singular? Porque es un hotel cinco estrellas completamente integrado en la vida de Andorra La Vella, esto es, cuida a los turistas y a los locales, con sus puertas y servicios disponibles para que visitantes y habitantes de Andorra puedan disfrutar de un lugar único en el que cuidarse en su espacio wellness y, desde ahora, en nuestro restaurante.

Este establecimiento hotelero ha sido reinaugurado recientemente y se integra en la cartera de Serras Collection, firma de hoteles boutique de lujo puesta en marcha por la familia Serra Sugrañés y los profesionales Antonio Bignone y Ona Matas Roses, según cuenta Alimarket. Como recoge Natalia Martínez en El Español, nuestra intención es “conectar tanto con el público local como con el visitante que valora la autenticidad, el producto y las experiencias con alma”.

Para ello, hemos traído toda la esencia del Fismuler original, como hacemos en cada apertura. Esto es, una cocina honesta que celebra la naturalidad, la temporada y el producto. Combinando platos que representan perfectamente nuestra cocina y no podían faltar en carta, con homenajes al lugar en el que nos acogen, con productos y elaboraciones de la zona. “La carta combina clásicos como el escalope San Román, las tortillas, la dorada semicurada o la tarta de queso, con platos que reflejan el espíritu de alta montaña y de pequeños productores locales como el tartar de trucha del Pirineo con mostaza y espárragos o el magret de pato mudo del Penedés con maíz dulce, entre otros”, explica Forbes.

“La oferta líquida mantiene la identidad de la marca, con una carta de vinos que da protagonismo a los pequeños productores, los vinos naturales y las referencias por copas, junto con jarras caseras de sangría o limonada, café infusionado en frío y una selección de destilados macerados en casa”, cuenta Ferran Imedio en Cata Mayor. Que también hace referencia a la música en directo para acompañar las cenas, tan seña de identidad de Fismuler como su cocina.

En resumen, como explica Natalia en El Español: “La propuesta gastronómica de Fismuler Andorra mantiene la esencia que ha convertido a la marca en un referente: sencillez, frescura y respeto por los ritmos de la naturaleza, con una cocina reconocible pero nunca estática”.

Pero la propuesta gastronómica no se queda en el restaurante, que por cierto, en esa intención de apertura a la ciudad, tiene su propio acceso desde la calle para que locales, paseantes y turistas se sientan invitados a entrar. Para dar coherencia a toda la oferta gastronómica del hotel: “el equipo de Familia La Ancha también se encargará del ‘food & beverage’, encargándose de los desayunos, abiertos tanto a huéspedes como a público general, mientras que en el ‘lobby bar’ se contará con una carta, que mantiene el sello de la casa”.

Queremos no dejar indiferente al comensal desde el mismo desayuno (también abierto al público) en el combinamos una propuesta de buffet con una carta de platos que salen directamente de cocina como los huevos marroquíes con picatostes y hierbas, los huevos benedictinos con rollo de canela, espinaca y remolacha, o tostadas de aguacate y ricotta, el bikini de bacon grill con huevos revueltos y kimchi, o el salmón ahumado con curry kalamansi y hojas verdes.

En el apartado dulce un muy goloso gofre con plátano, coco y lima, la rebanada francesa con stracciatella y ensalada de fruta, y los bowls de granola casera con yogur, tahini y fruta laminada o de açai.

En el lobby bar, hemos querido hacer una propuesta sencilla, fresca y apetecible a cualquier hora. ¿Unas croquetas de jamón ibérico? Siempre apetecen para el picoteo. Y el bocata de oreja brava, las albóndigas ibéricas con pisto de verduras o la cheeseburger con salsa mac, además de postres como el tiramisú molino de pez o el crepe de gianduja con frutos rojos.

“Andorra tiene algo especial: se nota en la gente, en la felicidad con la que viven, en

el entorno. Es un país seguro, acogedor, que transmite bienestar. Creo que lo tiene todo para

convertirse en un destino gastronómico cada vez más potente”, explica Nino. Por eso hemos ideado este despliegue de platos llenos de sabor, creatividad y sorpresa; queremos que quien cruce nuestra puerta se empape de la esencia de nuestra cocina y salga más feliz que como entró.

Puedes leer el artículo de El Español aquí.

Puedes leer el artículo de Forbes aquí.

Puedes leer el artículo de Alimarket aquí.

Puedes leer el artículo de Cata Mayor aquí