Abrimos Taberna La Ancha en el aeropuerto de Madrid
La cocina más castiza y auténtica de nuestra familia llega a la terminal 4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas con Taberna La Ancha para que digas bien alto: sí, en un aeropuerto se puede comer como en casa.
Qué paradoja más bonita: comer en un aeropuerto como en casa. Tener un plato reconfortante y sabroso en el lugar de paso del mundo por definición. Este proyecto es especial porque lo afrontamos como la oportunidad de despedir con nuestra cocina más castiza y auténtica a quien se marcha. Y qué mejor que hacerlo con nuestra casa más antigua en versión taberna, la Taberna La Ancha.
Bajando el volumen del romanticismo, queríamos ser parte del fin de una era: la era de comer regular en los aeropuertos. Sin duda, esto merece una ovación. A todos nos ha pasado llegar a un aeropuerto con más hambre que equipaje y, maleta en mano, coger una bandeja y decidir entre el sándwich o el cruasán relleno de este o ese otro local. ¿Por qué no una tortilla casera, un guiso de cuchara, unas albóndigas? ¿Por qué no? Así que, de la mano de Areas, hemos abierto nuestro “rincón” -entrecomillado porque tenemos capacidad para 166 personas- en la terminal 4.
“En un momento en que los aeropuertos quieren parecerse menos a una sala de espera impersonal y más a una extensión de la ciudad, La Ancha juega con ventaja: pocas casas representan tan bien esa mezcla de tradición, oficio y cercanía que sigue definiendo una cierta forma de comer en Madrid”, cuenta Andrea San Martín en El Periódico de España. “Esa “cierta forma de comer” se refiere a nuestros guisos, nuestras albóndigas, nuestras raciones, los pinchos… Nuestra cocina familiar.
EuropaPress lo recoge muy bien: “La oferta gastronómica incluye una selección de productos icónicos de Familia La Ancha, donde no faltan su icónico escalope Armando o la hamburguesa San Jacoba. A ello se suman sus pinchos de tortilla, acompañados de guarniciones como ensaladilla, callos o migas, y una carta de raciones que incluye platos como carrillera, alitas de pollo, albóndigas o los guisos del día”. A lo que Andrea añade “La oferta se completa con platos pensados para distintos ritmos de viaje: chipirones en su tinta, albóndigas, ensaladilla, guisos del día, además de cristalinos y bocadillos como el de oreja brava o el de carrillera. También hay espacio para entrantes fríos, platos de cuchara como las lentejas estofadas y postres como la ya muy reconocida tarta de queso de Fismuler, otro de esos nombres propios de la casa que ayudan a redondear la experiencia”.
En este enclave del aeropuerto se va a comer como en La Ancha de toda la vida. Así lo certifica El Periódico de España: “Lo que pone sobre la mesa es una pregunta interesante: cómo se traduce el alma de una casa de comidas a un aeropuerto sin que pierda sentido. La respuesta de La Ancha parece ser bastante clara: no simplificando su identidad, sino adaptándola al contexto sin renunciar a sus códigos”.
El espacio también forma parte de esos códigos. “Ubicada junto a las puertas de embarque J y K, la taberna cuenta con 558 metros cuadrados y capacidad para 166 comensales. El espacio ha sido diseñado para mantener la esencia de una casa de comidas madrileña en pleno entorno aeroportuario, combinando materiales como madera, mármol y acero inoxidable, junto a una iluminación cálida que invita a relajarse incluso en medio del tránsito”, explica María Villabañez en Food & Wine.
Esta apertura, como decíamos antes, supone un antes y un después para la oferta gastronómica del aeropuerto de Madrid. “El consejero delegado de Areas Iberia, Sergio Rodríguez, se ha congratulado por la llegada de Familia La Ancha. ‘Con la apertura de Taberna La Ancha culminamos un proyecto estratégico clave para Areas. Hemos transformado la oferta gastronómica de Barajas con el objetivo de convertir el aeropuerto en un auténtico escaparate de la mejor restauración’”, cuenta a Europa Press. Para Nino y Santiago Redruello y Ekaitz Almandoz, socios de Familia La Ancha, “Es un reto. También un orgullo y un privilegio: es la oportunidad de hacer sentir Madrid a los viajeros en tránsito. Queremos trasladar nuestra forma de vivir la taberna, cercana y acogedora, y conectar con cada persona para que se sienta cuidada durante su paso por el aeropuerto», han asegurado.
Nadie esperó nunca leer en la T4 un cartel que preguntara: “¿Con qué quieres tu pincho de tortilla? Callos, migas, ensaladilla, trufa”, como cuenta divertida Marta Fernández Guadaño en Expansión. Pero desde ahora sí, lo hemos conseguido, te puedes comer un guiso de lentejas y unas carrilleras para celebrar que te vas de viaje o para despedirte de la cocina de aquí antes de emprender una aventura allá. Pero, sobre todo, para hacer una pausa entre el trasiego de maletas, gente que corre, últimas llamadas y pantallas. Una pausa para disfrutar en nuestra casa.
Puedes leer el artículo de Food & Wine aquí.
Puedes leer el artículo de Expansión aquí.
Puedes leer el artículo de Europa Press aquí.
Puedes leer el artículo de El Periódico de España aquí.